No recuerdo muy bien cuando comenzó todo esto, pero creo que desde que estaba en el vientre de mi madre ya sentía este amor por Carabineros de Chile.

El 2015 estaba cursando mi último año de enseñanza media, recuerdo que mi profesor jefe nos dice que tendríamos una charla de parte de un grupo de Carabineros y que estarían entregando información para todos quienes quisieran postular. Escuche esa charla con mucha atención, al finalizar me acerque con algo de temor a la encargada de postulación que se encontraba en esa sala, me midieron y dijeron que uno de los requisitos estaba logrado (estatura), me citaron a la entrevista personal y con la psicóloga a cargo, me prepare bastante y estaba tan ansiosa hasta que llego el gran día. Llegue a la tenencia, me hicieron algunas preguntas algo así como ¿por qué quería formar parte de carabineros? Me motiva el servir a mi patria, el velar por el más débil, el amor y admiración que siento por la institución y millones de cosas más que son difíciles de explicar con palabras.

Termine mi entrevista y me dijeron que sería llamada dentro de la semana para entregar los resultados de la prueba psicológica, al segundo día suena el teléfono y era la encargada de postulación para decirme que había pasado la primera etapa y quedaba citada para un día X, donde nos reuniríamos con mi Suboficial Mayor para hacernos entrega de la carpeta de reclutamiento y selección P.6, en la cual se encontraba el temario para la pruebas teóricas, físicas, entrevistas y exámenes a realizar. Era un proceso de unos 6 meses aprox. Preparé mi temario, estaba en un taller de atletismo, comencé con la realización de los exámenes, hasta ese momento todo bien.

Llegue al estadio Sánchez Rumoroso de la ciudad de Coquimbo, llegaron postulantes de todas partes del país, rendí mi prueba física logrando una nota de un 6,7, Pase la entrevista con el coronel y las pruebas teóricas, me había preparado tanto para ese día.

Después de todo eso llegaba el momento de entregar la ficha medica aprobada por los distintos especialistas, llegue al Centro medico de Carabineros de La Serena, tenía hora a las 11:00 de la mañana aprox. Con el doctor de la institución, el cual tiene la última palabra.

Llega mi turno de ingresar, lo primero que me pregunta es si tengo tatuajes visibles a lo que respondí si tengo 3 tatuajes los cuales estoy borrando con láser llevo 5 sesiones, lamentablemente no te puedo dar el pase tu proceso de postulación llega hasta acá, cuando te borres los tatuajes vuelves.

 Sentí impotencia y frustración que salí de ese lugar y lloré, no podía creer el motivo por el cual me estaban rechazando sentía que mi vocación y amor por la institución en ese momento era lo último que podía importar.

Ha pasado el tiempo y he tenido la oportunidad de regular muchos de mis pensamientos, mi pena y mi frustración han ido direccionándose en el camino de lo correcto y lo correcto para mi es pensar, que, si bien un tatuaje puede tener una connotación social negativa en la institución, también la vida me ha demostrado que un tatuaje no va a determinar mis acciones en lo conductual.

Creo que hoy tengo más claro que nunca que hay ciento de otros males que si están presentes en mi anhelada institución que sin estar plasmados bajo la estigmatización de lo que significa un tatuaje han ido mostrando a nuestra sociedad un comportamiento nefasto y dañino para todos nosotros los chilenos.

Hoy también quiero citar la entrevista dada por un coronel al diario el día con fecha 12 de julio del 2018, hace referencia al déficit de integrantes nuevos a la institución, el cual ha disminuido drásticamente por diferentes variables, según lo que expresó hay más de 6500 vacantes que no sean cubiertos y es aquí en donde me quiero detener siendo juiciosa y respetuosa.

Tal vez si la institución cambiara o modificara las modalidades de reclutamientos tendríamos cientos de nosotros la oportunidad de poder cumplir nuestros sueños, de servir a nuestra patria y hacer de nuestro país un Chile mejor, con anterioridad exprese que un tatuaje en el cuerpo no va a determinar mi comportamiento dentro de la institución, con esto quiero decir que la vocación está por encima de lo que tú te puedes plasmar o tatuar en tu cuerpo.

A pesar de todo lo que adversariamente podría calar hondo en mi corazón y en mis pensamientos por tantas cosas que leo, veo y escucho de mi institución a la cual anhelo algún día pertenecer, el amor, la vocación y el respeto que siento por Carabineros de Chile sigue cada vez más presente, porque tengo claro que las bases por las cuales fue creada esta institución a pesar de todas las adversidades se mantiene firme e intacta, sigo soñando cada día que mis tatuajes se borren mágicamente en cada sesión que tengo o que Dios haga un milagro y se derriben estos paradigmas equívocos y errados.

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