La proliferación de centros de estética en la ciudad no es un misterio para nadie. Y es que en los últimos años, estilistas de gran nivel, provenientes en su mayoría de Bogotá, se han asentado en la zona proponiendo un nuevo concepto de belleza

Desde su llegada, los profesionales de nacionalidad colombiana, han sabido explotar el mercado con un toque de innovación y la vital importancia que le atribuyen a la presentación personal. Lo cierto es que no se trata sólo de peluquerías, sino que estamos hablando de centros integrales, los que podemos encontrar en supermercados, strip center y locales independientes. 

Lorena Gálvez (40), quien tiene como hábito ir una vez por semana a la peluquería, destaca “la buena atención que proporcionan, tanto a nivel profesional como humano. Son cariñosos e invitan a las mujeres a preocuparse por su apariencia, según ellos se trata de un regaloneo que todos tenemos derecho a disfrutar”.

Al mismo tiempo, Carmen Gloria Honores (45), cliente habitual de varios centros de estéticas colombianos, confiesa que lo más atractivo de estos lugares es que ofrecen un servicio integral. “No sólo te cortan el pelo y te peinan, sino que también tienen gente especializada en masajes reductivos, limpiezas faciales, manicure, depilación, entre otras cosas”.

En busca de oportunidades. “Llegué hace nueve años a La Serena, junto a un grupo de amigos vinimos a buscar una oportunidad de trabajo porque nos habían comentado que acá el mundo de la peluquería no estaba tan avanzado, y como en Colombia la belleza es primordial, vimos una buena alternativa”, señala Juan Vargas (32), dueño de la Peluquería Tijeras y Colores.

Si bien Vargas llegó a trabajar al centro de belleza y relajación Matiz, en el cual estuvo durante cinco años, con el tiempo decidió independizarse. “Una vez que comencé a hacer familia acá, decidimos no devolvernos y llegó un punto donde se hizo necesario emprender. Al principio no fue fácil, pero hoy en día nos ha ido bien”.

Un caso distinto es el de Johana Castellanos (35), encargada de recursos humanos de peluquerías Karissma, quien se vino a vivir a la capital regional hace seis años. Pese a que llegó motivada por una oferta de trabajo en el área de enfermería, hoy es parte de una empresa familiar de estética que cuenta con tres sucursales en la ciudad y una en Vallenar.

“Mi esposo es estilista y cuando llegamos vimos la oportunidad de montar una peluquería innovadora. Una vez que ya estábamos instalados, se comenzó a venir el resto de la familia. Mi cuñado maneja las relaciones públicas y mi suegro es el administrador contable”, cuenta Castellanos. Por su parte, Gladys Morales (38), dueña de la peluquería que lleva su nombre, comenta que “tuve la oportunidad de venirme con mi familia y hacer un cambio de vida”.

 

CONCEPTO DE BELLEZA

“En Colombia tenemos muchas escuelas de peluquería, por eso mismo, estamos un poquito más avanzados en temas de moda, tendencias y constantemente nos estamos actualizando”, sostiene Rubén Darío (49), peluquero de Matiz, centro que cuenta con dos sucursales en La Serena, una en Coquimbo y Ovalle.

El profesional cuenta que existe la intención de abrir una peluquería exclusivamente para hombres, con el fin de “cambiar un poco el esquema machista que existe, que muchas veces son las propias mujeres que alimentan el prejuicio”, agregando que “se trataría de un servicio personalizado para caballeros, donde se sientan cómodos y valoren su presentación personal”.

En este sentido, Johana asegura que el machismo es un tema cultural, porque en Colombia es común que un hombre se depile, se cuide el pelo o se haga la manicure, en cambio aquí los califican de homosexuales. “En mi país, desde pequeños te inculcan la importancia de tener una buena presentación personal”, enfatiza.

“Las peluquerías que nosotros hemos instalado son consideradas como de alta gama, porque nos preocupamos de la parte estética en todas sus dimensiones. Acá cada persona cuenta con una especialidad y manejo de técnicas particulares, con la intención de que el cliente se atienda en menos tiempo”, agrega Juan, que cuenta con un personal de 15 profesionales.

 

PREFERENCIAS

Según confesaron los clientes de cada peluquería, existe un alto nivel de confianza con los estilistas porque cada uno maneja técnicas específicas. Sin embargo, además de esta ventaja, los colombianos coinciden que otro de los puntos que los favorece en el horario en el que abren sus locales.

“Aquí, generalmente, las peluquerías inician sus actividades tipo 11 de la mañana y nuestra modalidad es estar atendiendo ya a las 8 horas, cuando comienza todo el movimiento de la ciudad. Desde un principio, esto llamó mucho la atención de los clientes”, indica Rubén.

Gracias a las facilidades en temas de tiempo, Juan señala que “las mujeres pueden ir después de dejar a los niños al colegio. Hoy día, todos tenemos un ritmo de vida acelerado y nuestros horarios permiten que ellas puedan organizarse y darse unas horas al día para relajarse”. 

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X